¿Cuáles son las causas de dolor anal?

Es un síntoma frecuente y es uno de los principales motivos de consulta en proctología.

El proctólogo se ocupa de las enfermedades del ano y del recto. El dolor anal afecta a la región perineal, ano y recto. Es un síntoma frecuente y es uno de los principales motivos de consulta en proctología. El dolor en sí puede ser intenso por la gran cantidad de terminaciones nerviosas en la región perianal. El dolor anal muchas veces se acompaña de sangrado anal, habitualmente el sangrado no conlleva gravedad aunque al paciente le cause alarma y preocupación. A pesar del posible pudor que puede generar el consultar por estas enfermedades, las patologías anales conllevan dolor, supuración y molestias, que provocan una alteración grave de la vida diaria del paciente.   Causas del dolor anal En el 80-90 % de los casos, el dolor anal se debe a enfermedades frecuente y tratables, como son las hemorroides, la fisura anal, abscesos anales y fístulas perianales. Hoy en día tenemos un amplio arsenal de tratamientos médicos (analgésicos, antiinflamatorios, pomadas…) y de tratamientos instrumentales y quirúrgicos que pueden solucionar los problemas evitando técnicas tradicionales más agresivas siempre y cuando se pueda. Consultando a un especialista en proctología se puede concretar el tratamiento adecuado para cada paciente y para cada caso. Las otras posibles causas de dolor anal son las siguientes: 
  • Cáncer de ano, es una enfermedad infrecuente, habitualmente se puede diagnosticar o sospechar en la consulta.
  • Fisura anal, es una herida en la mucosa del canal anal muy dolorosa. El tratamiento consiste en evitar el estreñimiento, pomadas y si no funcionan una cirugía sencilla.
  • Absceso perianal, infección en la región anal con enrojecimiento, dolor. Su tratamiento es antibiótico y drenaje quirúrgico.
  • Fístula anorrectal, suele ir precedida de la aparición de un absceso, se crea una comunicación entre el ano y la piel que supura y a veces provoca dolor. La ecografía endoanal puede facilitar su diagnóstico, mejorando la eficacia del tratamiento.
  • Hemorroides, inflamación, trombosis de las venas del ano. Hay que evitar el estreñimiento, realizar una higiene adecuada del ano (evitar papel de celulosa y realizar baños de asiento). El tratamiento conservador se realiza con pomadas y antiinflamatorios venotónicos. Si estos fallan se pueden realizar tratamientos poco invasivos (banding, bisturí armónico…) que son menos agresivos y menos dolorosos que los tratamientos tradicionales.
  • Coxigodinia (dolor en el cóccix, cuyo tratamiento principal son antiinflamatorios y valoración por traumatología)
  • Estreñimiento
  • Enfermedad intestinal inflamatoria (enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerosa, se debe realizar colonoscopia y valorar por Digestivo)
  • Proctalgia crónica: Proctalgia fugaz (dolor transitorio debido a espasmos del músculo rectal), Síndrome del elevador del ano…
  • La Proctalgia crónica se diagnostica cuando el dolor no se encuadra dentro de las enfermedades anteriores y cumple los siguientes criterios:
Conclusión En la mayoría de los casos el dolor anal se debe a una enfermedad común, que se puede diagnosticar y que tiene tratamiento. Los pacientes no deben dudar en consultar y valorar las opciones de tratamiento de su enfermedad anal con un equipo de cirugía general especialista en coloproctología. La ecografía endoanal y otras pruebas nos pueden aportar información para el diagnóstico y mejor tratamiento de la patología anal.