
Colonoscopía ¿Cuándo me la tengo que realizar?
La videocolonoscopía permite la detección de pólipos que tienen posibilidades de transformación maligna y permite detectar lesiones malignas.
La videocolonoscopía es un estudio importante, que se recomienda de manera rutinaria a los adultos de más 50 años o más como parte de programas de detección del cáncer colorrectal. En países donde los gobiernos han implementado políticas de screening, este tipo de tumores se redujeron un 30%. En Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, entre el 20 y 30% de los estudios detectan lesiones y pólipos.
Durante décadas, fue un estudio con mala fama: doloroso, incómodo, rodeado de pudores. Hoy se hace con sedación, sin molestias y de manera ambulatoria.
Es importante hacerse una colonoscopía porque la patología neoplásica del colon ocupa el segundo lugar en el hombre y el tercero en la mujer dentro de las enfermedades malignas en nuestro medio. La mayor incidencia aparece después de los cincuenta años de edad, con igual prevalencia en ambos sexos»
Se aconseja el estudio a partir de esa edad salvo algunas condiciones en que se sugiere adelantarlo como cuando existe antecedentes familiares de poliposis adenomatosa familiar:
«La videocolonoscopia permite la detección de lesiones (fundamentalmente pólipos) que tienen posibilidades de transformación maligna en mayor o menor grado según su tamaño, base de implantación, tipo histológico y grado de displasia. Permite detectar lesiones malignas en estadio evolutivo precoz, enfermedades inflamatorias, y también otras alteraciones no vinculadas al cáncer.
«Toda persona de 50 años o más debe someterse a una prueba de detección para cáncer colorrectal cada tres a 10 años, dependiendo del historial médico personal y familiar»
¿Cómo se realiza el estudio?
La colonoscopía es un estudio que se realiza con un tubo flexible, que se introduce por el ano y se lo hace avanzar a través del recto y el colon hasta llegar a la unión del colon con el intestino delgado.
La colonoscopía permite visualizar toda la mucosa (revestimiento interno) del colon (intestino grueso). Se realiza habitualmente con sedación anestésica para que sea mejor tolerado. Se evalúa el colon durante la introducción del aparato y en forma más minuciosa durante la retirada del mismo. El estudio dura en promedio entre 15 y 30 minutos.
Durante la colonoscopía, si se observa una zona que necesite ser evaluada al microscopio, se extraerá una pequeña porción de dicha zona para hacer una biopsia. Si se encuentran pólipos, son extirpados para ser analizados microscópicamente. Si son benignos, también se «sacan»: la gran mayoría de los cánceres de colon se desarrollan a partir de pólipos.
¿La colonoscopía puede tener complicaciones?
La colonoscopía es un procedimiento seguro cuando es realizada por médicos endoscopistas entrenados y con experiencia. Igualmente, aunque el índice de complicaciones graves es mínimo (se calcula 1 de cada 1000 colonoscopías), es un procedimiento que no está exento de las mismas. La complicación más grave es la perforación o desgarro de la pared del colon, que puede requerir cirugía para su resolución.
Otra de las complicaciones es el sangrado, en el sitio de una biopsia o luego de una polipectomía. Habitualmente es mínimo y cesa en forma espontánea. A veces requiere control con colonoscopía para detener el sangrado o seguimiento médico.
También pueden haber, aunque más raramente, reacciones adversas a los medicamentos utilizados para la sedación anestésica.
Para detectar las complicaciones luego de una colonoscopía es importante que el paciente se retire del estudio con pautas de alarma: dolor abdominal severo, fiebre y escalofríos, sangrado rectar, mareos, taquicardia. El sangrado luego de una polipectomía puede aparecer luego de varios días. Lo más importante es detectar las complicaciones lo más precozmente posible.
¿Cada cuánto son los controles?
Cuando no se encuentra patología se recomienda la realización de una VCC con un intervalo de 5 a 7 años y algunos profesionales lo extienden a 10. Si no existieran alteraciones se interrumpen los controles a los 75 años. En los casos en que existiera alguna patología o se realizara terapeútica, los intervalos de control difieren según la misma y deben ser dados por el médico especialista tratante.
Si bien, existen múltiples métodos diagnósticos para el estudio de la patología colónica, hoy la videocolonoscopía es el único que permite realizar el diagnóstico (macro y microscópico por biopsias que se pueden tomar de la mucosa) y la terapéutica (resección de pólipos, mucosectomía, tratamiento de lesiones sangrantes, etc) en un mismo acto médico, cuando las condiciones de trabajo son adecuadas.